Valentino Salazar Lic. en
piano y dirección de orquesta por el Conservatorio Nacional de Música de México
y Lic. en piano por el Conservatorio Nacional de Música de Brasil.
Convencido de su vocación, para
iniciarse en la música; logro entrar al Conservatorio Nacional de Música de México,
pese a la gran demanda de alumnos y la poca disponibilidad de lugares en la
institución, fue todo un logro ser constante, sin importar la etapa adolescente
por la que cruzaba en esos momentos, el esfuerzo y la dedicación le permitió
salir con un título de licenciado que es la prueba impresa de su ferviente amor
por la música,.
Pero lo más difícil vino
después, al poder mantenerse, vivir de todo el esfuerzo de la carrera
profesional, ya que en palabras del propio Valentino –“No es fácil encontrar
plazas de trabajo para pianistas y los lugares en las orquestas sinfónicas no
son tan fáciles de conseguir, porque los que se encuentran en esos puestos, son
fijos y en el caso que pudiera desocuparse alguno ya hay cuatro o cinco
personas que lo están esperando, por lo tanto a los cien o más egresados de las
diferentes instituciones les es muy difícil ocupar un lugar en este tipo de
orquestas, además de que se necesita cierta experiencia en este ámbito y entre
otras cosas que está muy demeritada la paga ya que hay personas que no quieren
retribuir el trabajo que uno realiza.”- Para él resulta frustrante que el empeño
implicado en estudiar día y noche no tenga las satisfacciones inmediatas
necesarias para sobrevivir, siendo esto una realidad que no es fácil de
afrontar.
Valentino menciona que las
partes esenciales del músico son la constancia y la disciplina, el estar
amarrado al “yo puedo” y gritarlo a los cuatro vientos hasta que el mismo
músico lo sienta posible para llevarlo a cabo; y de las cosas más importantes, desarrollar
ideas que no se pierdan con la ajetreada vida cotidiana.
Trabajando en bodas,
banquetes, bautizos, como músico de bar, músico de restaurantes muy finos y
teniendo una recién nacida a sus veintiún años, fue buscando algo que pudiera
llenar sus necesidades, encontrando una parte en los restaurantes de lujo, ahí
le proporcionaban seguro social y algunos prestamos de ley, pero era tanto su
ahínco de lograr grandes cosas, que buscó la posibilidad de ser reconocido en
una disquera con música popular; así consiguió en MG Areola grabar música
grupera, teniendo claro que es lo que le gustaba hacer y sin importar el cambio
radical de géneros musicales surgió “La quinta brigada” planteada por Aníbal
Pastor, productor de música grupera que tenia canciones y composiciones, para
las cuales junto cinco proyectos, en los cuales se encontraba “La quinta
brigada” que figuró en el radio con algunos canciones y posteriormente vinieron
conciertos en Estados Unidos, Francia, Brasil y otras partes de Sudamérica, no
obstante se dio cuenta que la música grupera no era lo suyo, entonces después
de tres años decidió salir de la agrupación para dedicarse a la música que
siempre había querido hacer y surgen algunos conciertos en la frontera con Estados
unidos como Laredo, McAllen, Brownsville, Nuevo México, Texas, entre otras.
Para finales de 1999 va a Paris a un festival de música y regresa a México para
trabajar en una productora llamada MCO Studios, que ahora es Universal Studios,
comenzando desde lo más básico para llegar a ser gerente general en un año y
medio.
Empezaron a llamarlo de
distintas universidades y lo más significativo es que a muchos jóvenes les
cambió la idea de que la música clásica era aburrida, actualmente se pude
descargar su música desde portales que venden música por internet. Ahora se
encuentra a la mitad de su vida y uno de sus siguientes sueños a lograr es
ganar un Oscar por musicalizar alguna película, por ahora tiene varios proyectos,
uno de ellos es apoyando un grupo de jóvenes, grabando un disco de música
clásica, otro es con una cantante de ópera, entre otros, rescatando algunos
géneros que se están perdiendo, cada uno con un concepto diferente, dando la
oportunidad a jóvenes con mucho talento que tienen un gran futuro en la música.
Actualmente está a la mitad de terminar una ópera, escribe un libro y está
dando clases en su estudio “VALREC”, otro logro que le ha costado sacrificios
pero también muchas satisfacciones, aquí hace comerciales de televisión, radio
e internet a marcas de prestigio como Colgate, Radio del distrito Federal,
Instituto Federal Electoral, para algunas marcas de de fábricas, entre muchos
otros.
La música impacta, te sublima los sentidos, te hace soñar
y te lleva a lugares extraordinarios, es relajante y te hace vibrar. Y si quieres aprender a tocar el piano como los grandes, están las puertas abiertas en VAL REC Río Rhin 17 col. Cuauhtemoc o comunícate al 55923178.
Bárbara García López
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